Mis 12 meses, mis 12 fotografías (VIII)

Resumen de 2011 en fotos

Es tiempo de cumplir con una de mis tradiciones, la del repaso fotográfico al año que termina. Sobre estas líneas se puede contemplar el resumen de un 2011, en el que algunos meses he tenido que dejar cosas en el tintero: ha tenido también muchos conciertos, algunas bodas, unos cuantos niños retratados…

[OE]En total, han sido más de 10.000 instantáneas, algo más que el año anterior. Eso sí, siempre digo lo mismo: las mejores fotos no están aquí; son las que todavía quedan por hacer. Brindemos por un 2012 que se avecina complicado, pero que habrá que intentar llenar de fotografías y buenos momentos… ¡Feliz año nuevo a todos!

Time’s Up: adivinando personajes

Time s Up Amarillo

Hasta ahora he hablado por aquí de juegos muy tradicionales. Pero no son los únicos que tenemos en nuestra ludoteca. De unos años para acá, el mundo de los juegos de mesa se ha revolucionado bastante, si se sabe buscar un poco: la mayoría de las jugueterías al uso no pasan del Trivial, Monopoly, Operación, Tragabolas y cosas así. Pero hay juegos nuevos, para niños y mayores, tantos que nos costará decidir cuál comprar.

Hoy quiero hablar de un juego ideal para fiestas, muy recomendable en estas fechas. Es tan divertido que todo el mundo que conocemos que lo ha probado… se lo ha comprado… o está deseando quedar para jugar con el nuestro. El juego se llama Time’s Up y trata de adivinar personajes que vienen escritos en unas tarjetas. Sencillo, ¿no? Pues sí, pero con mucha miga.

[ELM]Time’s Up se puede comprar en España en dos ediciones, una amarilla y otra azul. Son idénticas, salvo en el color de las tarjetas y del embalaje. Se puede jugar con cualquiera de ellas de manera independiente, lo único que aportan son más personajes.

La caja del juego tiene poquitas cosas: una bolsa de tela para transportarlo, 218 cartas cada una de ellas con el nombre de dos personajes (se puede jugar con los nombres azules o con los amarillos), un reloj de arena, una libreta para las puntuaciones y las instrucciones del juego. Pueden participar de 4 a 12 jugadores (imaginaos el jolgorio), y se recomienda para edades superiores a 12 años (básicamente porque los más pequeños no conocerán a los personajes). Las partidas suelen durar unos 45 minutos.

Time s Up Amarillo

Vale, pero… ¿por qué es tan divertido? Pues básicamente porque si le dices a tus padres que se pongan a hacer mímica, seguramente te digan que les dejes en paz, que esos juegos a ellos no les van. Y sin embargo, si comienzan a jugar, acabarán haciendo gestos como el que más, intentando arañar puntos. Es un juego que te va metiendo poco a poco a lo largo de tres fases distintas, y cuando se llega al final ya se han perdido todas las vergüenzas por el camino.

¿Cómo lo consigue? Con una mecánica fantástica, muy gradual. Los jugadores se dividen en equipos. Todos juegan con el mismo mazo de cartas, elegidas al azar. Es decir, todos los equipos tienen que adivinar los mismos personajes durante toda la partida, tres veces, una por cada fase.

En la primera fase, se puede hablar. Hay que explicar al resto de compañeros de nuestro equipo quién es el personaje de la tarjeta que tenemos delante, contándoles cualquier cosa salvo el nombre escrito. Si acierta, podemos pasar a la siguiente tarjeta. Si no, tenemos que seguir intentándolo. Cuando termina el tiempo (30 segundos frenéticos) nos quedamos con las tarjetas acertadas, y pasamos el resto del mazo al siguiente equipo. Cuando vuelva a ser el turno de nuestro equipo, otro compañero nos intentará hacer adivinar algún personaje (que tal vez ya hayamos visto antes cuando teníamos las tarjetas). El juego sigue hasta que se adivinan los nombres de todas las tarjetas. En ese momento, se hace recuento de las que ha adivinado cada equipo, y se termina la primera fase.

Time s Up Amarillo

Hasta aquí, divertido, sin más. Pero empieza lo bueno. En la segunda fase se juega con las mismas tarjetas: los personajes son los mismos. Además, si nuestros compañeros no aciertan, o preferimos intentarlo con otra tarjeta, podemos pasar. Más sencilllo, salvo por un pequeño detalle: esta vez sólo podemos pronunciar una palabra. Hay que buscar la palabra adecuada para que nuestro equipo averigüe de cuál de los personajes estamos hablando.

Esto ya suele provocar muchas risas. Cuando se termina esta fase ya está todo el mundo con ganas de seguir jugando. Y entonces es cuando llega la tercera fase. Nuevamente, con los mismos personajes, que ya empiezan a ser de la familia. Pero esta vez, sí que sí, ni una palabra: hay que hacer adivinar el nombre de la tarjeta con mímica.

La combinación de estas tres fases da lugar siempre a: agujetas de tanto reírse, conexiones mentales inverosímiles, y actuaciones brillantes. Imaginad que una de las tarjetas tiene el nombre de Arturo Pérez Reverte, por ejemplo. En la primera fase podemos decir algo así como “Es el autor de los libros de Alatriste“. Seguro que así alguien lo adivina. En la segunda fase, sólo podemos utilizar una palabra. Lo primero que se nos suele venir a la mente es “escritor“. Pero suele haber más de un escritor, más de un actor, etc.. en cada mazo de cartas, así que podemos hacer que nuestro equipo se equivoque. Sin embargo, si decimos “Alatriste” seguro que todos saben de quién hablamos.

Time s Up Amarillo

Cuando llega el momento de hacer mímica, es fácil que acabemos haciendo de espadachines en medio de la habitación, intentando que nuestro equipo se acuerde del Capitán Alatriste.

En resumen: un juego ideal para todo tipo de reuniones multitudinarias, aunque haya gente tímida a la que no le vayan mucho este tipo de juegos (en principio). En serio, infalible. Tenedlo en cuenta para posibles reuniones navideñas… y para el resto del año. ¿Merece la pena pagar los 20€ que vale el juego por un mazo de cartas y poco más? Sí, sin duda. Los nombres están muy bien seleccionados para que las partidas tengan mucha enjundia, y con par de veces que se juegue, la diversión habrá compensando la inversión.

Por cierto, el autor del juego se llama Peter Sarret. Aunque en España sólo se han editado las ediciones Amarilla y Azul, fuera de nuestras fronteras existent más variantes: una edición Púrpura que añade una cuarta fase (la pose), una edición Familiar (con objetos en lugar de personajes), dos expansiones, versiones especiales conmemorativas, una edición Academy (con personajes de series antiguas de TV y películas)… Vamos, toda una franquicia. Una pena que las tarjetas suelen estar muy personalizadas para cada país, y no tiene mucho sentido jugar con una edición extranjera. Esperemos que pronto veamos por aquí alguna de estas nuevas variantes.

Pues nada, ahí queda eso: si alguien tiene que hacer un regalo, o va a asistir a alguna reunión o fiesta y quiere asegurar la diversión, Time’s Up es una opción a tener muy en cuenta. En serio.

Seguiremos jugando. Ah, y felices fiestas.

Enlaces:
Página de Time’s Up en Asmodee
Time’s Up en BoardGameGeek

Un Mikado con muelle

Spring Mikado

Hace un tiempo hablé por aquí del Mikado, el clásico juego de los palillos. Ahora acabo de descubrir otra variante del mismo, el Spring Mikado o Mikado con muelle, donde los palillos se cambian por pequeñas piezas de madera apresadas por un muelle. Lo he encontrado en una tienda en Madrid de la cadena danesa Tiger.

[ELM]Spring Mikado

Por lo que parece, el juego tuvo su origen en los años 60, diseñado por Frank W. SInden con el nombre de Booby Trap. La versión que venden en Tiger es prácticamente idéntica, salvo en el color de las fichas, a la que creó otra gran cadena nórdica, Ikea, llamándolo Trap Game.

Spring Mikado

El juego es muy sencillo: consiste en una base de madera con un cepo accionado por muelle. Se abre el cepo, se colocan todas las fichas, y dejamos que el muelle las aprisione. A partir de ahí, cada jugador intenta sacar todas las piezas que pueda sin que se muevan las demás, ni se accione el muelle. Las piezas vienen en tres tamaños y colores: las rojas valen 15 puntos, las azules 10, y las más pequeñas, de color verde, 5 puntos.

Spring Mikado

Fichas de Spring Mikado

Si al intentar sacar una ficha se mueve alguna otra o el cepo, devolvemos la pieza a su sitio (lo que generalmente implica que las demás se descolocan un poco) y se pierde el turno. El juego termina cuando sólo queda una ficha en juego. La persona que haya conseguido más puntos sumando los de sus fichas, gana la partida.

Spring Mikado

Se trata de uno de esos juegos aptos para toda la familia, que no necesitan mucha explicación, y que a poco que nos piquemos nos hará pasar un buen rato mientras intentamos descubir qué piezas podemos intentar mover. En Tiger me costó 4€, por ese precio cuesta no recomendarlo. Por lo que veo en la web de estas tiendas, aunque venden por Internet, no parecen tenerlo en su catálogo de juegos.

En definitiva, una curiosa versión del Mikado, a muy buen precio.

Seguiremos jugando.

Spring Mikado

Enlaces:
Tiger España
Booby Trap en BoardGameGeek