#29M

Ayer estuve en las dos manifestaciones que discurrieron por Santander a lo largo del día de Huelga General. [OE]Mucha gente, muchos detalles y pancartas fotografiables, y un pequeño reportaje que queda resumido en el vídeo que encabeza estas líneas.

Seguiremos fotografiando…

Regresan Xiu Xiu [actualización: decepcionando]

Escuchando: Bunny Gamer (Xiu Xiu)

Xiu Xiu

Fue en el último festival Tanned Tin que se celebró en Santander, en el año 2004, despidiéndose en lo más alto. Siempre recordaré el concierto de las hermanas CocoRosie, y del tema que interpretaron con un invitado muy especial: Antony (sí, el de Antony & The Johnsons, en nuestra ciudad). Pero hubo muchos más momentos inolvidables aquellos días, y otro de ellos lo protagonizó un grupo que ofreció un concierto absolutamente marciano. Literalmente. Salimos del teatro discutiendo de qué planeta habrían salido.

Aquel grupo se llamaba Xiu Xiu, son los de la fotografía que encabeza estas líneas, y esta noche regresan a Santander, a la sala BlackBird. No es un grupo para todos los gustos, pero sí muy recomendable para los que quieran disfrutar de algo radicalmente diferente. Avisados quedan.

Seguiremos informando.

Actualizado: Ha sido un concierto totalmente decepcionante. La banda se ha debido de tomar mal la escasa asistencia de público (una veintena de personas). Han tocado durante 40 minutos escasos, a base de ruidismo e improvisación de relleno. Después han desenchufado y se han ido sin decir ni mu. Un bajón, buena forma de echar a perder el recuerdo que tenía de ellos. Parece que lo de ser profesionales sobre el escenario, y estar a las duras y a las maduras no va con ellos. Una pena.

Las Damas de Salerno

Escuchando: The times they are a-changin’ (Bob Dylan)

Damas de Salerno

El sábado por la noche estuve en el concierto de unas damas muy especiales. Con motivo del Día de la Mujer Trabajadora, varios colectivos organizaron una velada inolvidable, con mucho arte sobre el escenario. Un repertorio con grandes y variadas versiones, poesía, danza, y un público que llenaba todos los rincones de la sala convirtieron la cita con Las Damas de Salerno algo irrepetible.

De entre todos los momentos de la noche, me quedo con el que dedicaron al viejo Bob, y a uno de sus clásicos: The times they are a-changin’. Una canción que se escribió en 1963, pero podría haber sido ayer.

Come gather ‘round people
Wherever you roam
And admit that the waters
Around you have grown
And accept it that soon
You’ll be drenched to the bone.
If your time to you
Is worth savin’
Then you better start swimmin’
Or you’ll sink like a stone
For the times they are a-changin’.

Seguiremos informando…

PD: Las fotos que me llevé de recuerdo, aquí.

Para vosotras

Escuchando: Woman (Joseph Arthur)

Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Compañía Imbira

Tengo la suerte de estar rodeado de mujeres fascinantes, trabajadoras, luchadoras, creativas, inteligentes, imaginativas y maravillosas. Como nos pasa a casi todos nosotros.

Ojalá algún año su día, este 8 de marzo, signifique sencillamente agradecimiento y no reivindicaciones. Ojalá todos sepamos apreciar, siempre, la suerte que tenemos.

Gracias por estar ahí.

Seguiremos informando.

PD: La fotografía pertenece al espectáculo “Más allá de los elementos”, de la compañía de danza Imbira.

Las cámaras de los móviles

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

La tecnología avanza que es una barbaridad. Todavía recuerdo mi primer móvil con cámara (que era externa, un accesorio que se quitaba y se ponía). Hoy en día todo el mundo lleva en el bolsillo un móvil con chorrocientos megapíxeles, con el que va inmortalizando y compartiendo su vida. Yo acabo de cambiar de móvil, y me resulta irónico que la pequeña cámara que incluye tenga más megapíxeles que mi querida réflex.

Ahora bien, si nos ponemos serios… ¿realmente es cierto todo lo que nos vende la publicidad de terminales móviles? ¿Podemos definitivamente dejar nuestras cámaras compactas en casa y disparar con el móvil, obteniendo calidades similares? Son preguntas con respuestas complicadas.

[OE]Posiblemente si el móvil que tenemos sea de gama alta, obtengamos instantáneas que puedan compararse con las de las compactas más sencillas. Ahí está la cámara del iPhone 4S para demostrarlo. No olvidemos tampoco que se trata de un terminal que tiene un precio aproximado de unos 700 €.

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

En mi caso, mi móvil nuevo es bastante más humilde, y entre los criterios que he seguido para elegirlo, la cámara ha sido uno de los que menos he tenido en cuenta. Al fin y al cabo, estoy acostumbrado a llevar una pequeña Nikon compacta siempre encima. Sin embargo, el fabricante del terminal (Sony Ericsson) exhibe unas prestaciones bastante golosas para la cámara que incluye. Cito, literalmente:

Cámara de 8,1 megapíxeles con iluminación de la cámara
Sensor CMOS Exmor™ R para móviles de Sony
Zoom digital de 16 aumentos
Apertura f/2,4
Grabación de vídeo HD (720p)
Función 3D Sweep Panorama

Sony Erisson Xperia Ray

Eso de “iluminación de la cámara” se refiere a la luz LED que ayuda cuando hay poca luz. Más que un flash, es una linterna: se enciende y apaga a voluntad.

Dejando a un lado sus capacidades de vídeo y fotografía 3D (que aún no he investigado con calma), decidí salir a la calle armado únicamente con esta cámara del móvil, para recorrer algunos de mis lugares comunes y probarla sobre el terreno. Las imágenes que acompañan estas líneas muestran los resultados.

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

Las fotografías tienen buena pinta. No he realizado ningún tipo de ajuste ni de edición sobre ellas, sólo las he redimensionado para publicarlas aquí. Uno de los primeros aspectos que he (re)descubierto es que, sin ningún género de dudas, el zoom digital no sirve absolutamente para nada. Nada nuevo. Un zoom digital no es más que un recorte de una zona de la imagen, reescalado al tamaño original de la foto. Lo mismo que podríamos hacer en casa con nuestro ordenador, pero peor. A continuación, una imagen usando el máximo valor del zoom digital:

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

Aquí en pequeño disimula algo, pero el archivo original es apenas utilizable. Un desastre. Como comparación, la siguiente imagen muestra esta foto frente a una similar, recortada y ampliada desde el ordenador (a la derecha):

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

Conclusión: el zoom digital ni tocarlo. No merece la pena. Un consejo que se aplica a mi móvil… y a todos los demás, amén de cámaras digitales y demás cacharros que lo ofrezcan como característica. Caca.

Quitando eso, el móvil se comporta bastante bien. El enfoque automático funciona con rapidez, y también se puede enfocar tocando directamente la zona deseada en la pantalla.

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

Dispone también de un modo de disparo que genera una fotografía panorámica. Para ello hay que ir desplazando el móvil a medida que recorremos la escena. En teoría se encarga de ir tomando fotografías y unirlas en una única imagen. Creo que tengo que cogerle el truco, porque los resultados no me han convencido: poca resolución e importantes distorsiones en cuanto nos fijamos en los detalles:

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

Vamos, divertido para hacer la gracia, pero poco práctico si queremos ampliar y enmarcar el resultado para adornar el salón.

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

Con el modo de medición de luz configurado al centro (configuración que suelo utilizar por inercia y defecto) podemos obtener algunas imágenes sobreexpuestas… pero en general realiza la medición de manera correcta con luz directa, contraluces, etc.

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

Y sí, tenemos 8 megapíxeles en una cámara tan pequeña. Ahí es nada. ¿Sirven para algo? No. Y no hablo de que la mayoría de las veces nos sobren (generalmente, las fotos que hagamos con el móvil serán para compartir por Internet, no para imprimir y enmarcar), sino de que un sensor tan pequeño con esa resolución hace lo que puede. La siguiente imagen tiene buena pinta:

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

No tiene ningún tipo de zoom aplicado. Si hacemos en el ordenador un recorte al 100%, el resultado es este:

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

No es para tirar cohetes, ni mucho menos. Dejo aquí la fotografía original para quien quiera verlo en detalle.

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

Por último, hice algunas pruebas más ya de noche cerrada. Fotografías a pulso con el móvil, sin más. No se defiende mal. Esa tecnología Exmo R que anuncian en las especificaciones consigue resultados decentes, sobre todo si usamos tamaños contenidos para las imágenes:

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

¿Qué conclusiones he sacado de todo esto? Las que esperaba. Que una cifra alta de megapíxeles no quiere decir nada. Que lo del zoom digital es un insulto. Y que para la mayoría de las ocasiones es una cámara más que razonable.

¿Voy a dejar de llevar una cámara de verdad en el bolsillo? No, no lo creo. Cuando quiera alguna foto rápida para compartir en redes sociales, usaré el móvil. Cuando quiera sacar una fotografía como tal, usaré mi cámara, que por sencilla que sea siempre lo hará mejor.

Foto de prueba de Sony Ericsson Xperia Ray, en Santander

Eso sí, las cámaras de los móviles siempre van a tener una gran ventaja: van a ser las que tengamos más a mano. Y eso nos puede valer para inmortalizar rápidamente un momento que de otra forma se nos escaparía de la vista. No olvidemos que cualquier gran foto se consigue con experiencia, buen ojo, encuadre y don de la oportunidad. Si tenemos en la mano un móvil o una cámara réflex, es secundario.

Seguiremos fotografiando.

El mundo es grande y la felicidad está a la vuelta de la esquina

Gracias a la plataforma de cine en línea Filmin (muy recomendable, sobre todo para gente que busque algo más que taquillazos comerciales) he descubierto una película búlgara que bien se merece unas breves líneas en este blog.

La cinta tiene un título llamativo: El mundo es grande y la felicidad está a la vuelta de la esquina. Se trata de un viaje por la memoria y por Europa, con el juego del backgammon como uno de sus protagonistas. Su sinopsis dice así:

[ELM]Tras un accidente de coche, un joven búlgaro llamado Alex no puede recordar ni siquiera su nombre. Para curar su amnesia, su abuelo Bai Dan se marcha a Alemania y le organiza a su nieto un viaje espiritual, cuyo destino es su país de origen y, por tanto, el pasado. En distintos lugares, momentos y medios de transporte, cruzando media Europa, juegan al backgammon, el juego más sencillo y sin embargo el más complejo de todos. El juego lleva a Alex a recordar quién es y simboliza la historia. El destino es el dado que tenemos en nuestras manos y la vida es un juego a medio camino entre la suerte y la habilidad. Seleccionada por Bulgaria como candidada al Oscar 2010 en la categoría de película de habla no inglesa.

En definitiva, una película sencilla, preciosa y entrañable con un aliciente especial para los aficionados al juego del backgammon. Recomendable.

Seguiremos jugando, aunque no tan bien como Bai Dan…

Enlaces:
“El mundo es grande y la felicidad está a la vuelta de la esquina”, en Filmin
“El mundo es grande y la felicidad está a la vuelta de la esquina” en IMDB
Mi reseña del Backgammon