Pequeños momentos

Escuchando: White Hole (Christina Rosenvinge)

Una bomba es una de las peores noticias con las que podíamos acabar el año. Una soga por la libertad tampoco ayuda mucho a ser optimista. El mundo a veces parece una mierda; y muchas veces, lo es.

Afortunadamente, otras muchas es todo lo contrario. Y los pequeños detalles, los pequeños placeres, ayudan. Por ejemplo, un concierto intimista, entrañable, extraño, arriesgado, desconcertante, apacible, ruidoso a ratos. Elegancia y buen gusto por parte de alguien que ya ni hace chas, ni va en un coche. Ni falta que le hace.

Christina.

Love is a big white hole