Y tan fugaces…

Escuchando: A night in summer long ago (Mark Knopfler)

Ayer por la noche llovían estrellas: las Perseidas o lágrimas de San Lorenzo estaban en su punto de máxima actividad, y por una vez (en muchísimos años) las nubes no se pusieron de por medio para estropear el espectáculo. Lástima que no me pude alejar demasiado de Santander: la luz de la capital es alargada.

De todas formas, y pese a mi ignorancia de astronomía razonable, vimos una estrella fugaz por cabeza (¿dos hacen lluvia?), que pasaron por delante de nuestros ojos, que no de mi cámara. Era de esperar, y por eso aproveché también la excursión para fotografiar el atardecer, recurso fácil y mucho más previsible.

El año que viene, si el tiempo acompaña, más y mejor. Seguiremos informando.

1 comentario sobre «Y tan fugaces…»

  • dos estrellas más que lluvia es chispeo.

    Yo tuve maás suerte y en apenas media hora en Liencres pude ver dos gordísimas y una docena de pequeñinas.

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