Pues qué pena…

Escuchando: Last goodbye (Jeff Buckley)

Las exigencias del mercado, los problemas económicos que siempre están presentes en proyectos de esta naturaleza, y la imposibilidad de llevar adelante iniciativas más ambiciosas y cuidadas están detrás del cierre.

2 comentarios sobre «Pues qué pena…»

  • Hombre, no seré yo quien se alegre o quien deje de lamentar el cierre de un espacio que se supone cultural, pero hay que reconocer que, aunque esto no debiera suponer una medida tan drástica, en alguna ocasión lo mostrado en la galería era poco menos que bazofia. Ya digo que en muy contadísimas ocasiones, pero se ha dado el caso.

    De todas formas, una pena.

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