Escrito el 29-07-2004


Experimento empírico: tres actividades no recomendables para días de incipiente resaca, a saber:



  • Beber cerveza

  • Jugar un partido de voley

  • Estar en la playa mientras llueve.

Ayer acabé haciendo las tres cosas, y en el peor orden, claro: con un inicio de resaca fruto de la noche anterior (ese «quedamos para tomar unos pinchos» acabó casi a las cinco de la mañana…) fuimos a jugar un partido de voley a la playa…


Pero el día se puso tan oscuro a los cinco minutos de llegar, que cuando cayeron las primeras gotas salimos como alma que lleva el diablo hacia la taberna del Cormorán, donde acabé sentado enfrente de una pinta de Guinness


Un buen rato después. y con la mitad del personal ya de vuelta en casa, los que aún estábamos apurando las cervezas hicimos el típico chiste: ¿por qué no volvemos a la playa y jugamos, que parece que ha parao?


Y efectivamente, es lo que acabamos haciendo. Y claro, volvió a llover, pero bueno. Ya daba igual. Tampoco fue muy grave…


Eso sí, con tanto ajetreo, y con el agravante de alargar los partidos hasta los cinco sets, mi rendimiento y mis reflejos dejaban bastante que desear (más de lo habitual, quiero decir…)


En fin. Una tarde rara. Pero estuvo bien…


Seguiremos informando…


PD: Onomástica. Siempre me ha parecido una palabra de lo más curiosa. Felicidades hoy a las Martas que lean esto… que suele haber un par de ellas que se dejan caer por estas páginas…

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